Nuestro Colegio

Historia

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Todo comenzó hace casi 25 años… Un día domingo, el Padre Luis Antonio Díaz leía el Evangelio de San Marcos 12, 28-31: “Entonces se adelantó un maestro de la Ley. Había escuchado la discusión y estaba admirado de cómo Jesús les había contestado. Entonces le preguntó: “¿Qué mandamiento es el primero de todos?”
Jesús le contestó: “El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos.”

Al interior del templo, ese día, se encontraban: Ignacio, Ricardo, Maximiliano, Luis, Eduardo, Marcos, Carlos, Matías, Patricio y otros tantos que estaban en la asamblea, entre ellos yo, y que seguramente salieron con un propósito concreto. Y aquí estoy, trabajando en este proyecto desde sus inicios.

De esa asamblea se unió un grupo de parroquianos que decidieron hacer suyo este Evangelio y ponerlo en práctica. Todo esto comenzó a gestarse durante el año 1987. Después de muchas reuniones y conversaciones, decidieron que les correspondía devolver la mano de generosidad con que Dios los había tratado; es así que en 1988 se constituye la Fundación Educacional y de Beneficencia Alto Las Condes para dar paso a la creación del “Colegio San Esteban”, primer colegio técnico de la comuna, el que albergó a los primeros 200 alumnos en sus inicios. Hoy, después de 24 años de funcionamiento, nuestras aulas albergan a 1.000 niños y jóvenes; habiendo egresado más de 1.600 alumnos.

Y esta historia de crecimiento sólo ha sido posible gracias a la generosidad de tantas personas; algunas de ellas colaborando desde los inicios de esta obra y muchos otros como Raúl, Giancarlo, Carlos, Ximena, Bernardo, Alberto, Sergio, Andrés, Pedro; que se nos han unido a través de los años, apostando por la educación de sus hermanos más necesitados.

En nuestros comienzos iniciamos las actividades con cinco carreras técnicas, las que estaban orientadas a solucionar problemas de mano de obra calificada que existía en nuestra comuna y que hoy sigue existiendo, lo que nos ha permitido una alta empleabilidad para nuestros egresados.
En el proceso formativo siempre se ha puesto mucho énfasis en la formación integral de nuestros alumnos. Es decir, entregar buena formación académica, pero sobretodo enseñarles valores como la responsabilidad, el respeto, la constancia, la tolerancia, el esfuerzo, la solidaridad y la alegría; valores que los acompañarán durante toda su vida, que serán un elemento diferenciador al momento de incorporarse al mundo laboral y al momento de construir su familia.

Hoy nos enfrentamos a nuevos desafíos, no basta que los alumnos salgan de cuarto medio con alguna especialización técnica, sino que hay que nutrirlos con nuevas tecnologías, nuevas formas de ver la vida, entregarles una educación más globalizada, mostrándoles que lo que pasa en el continente del frente o el de al lado necesariamente nos va afectar. Por lo tanto, nos esforzamos para que la educación sea dinámica, realizando los cambios en forma oportuna, estando atentos a las nuevas necesidades que van surgiendo en el mercado.

Otro desafío importante que nos hemos propuesto, es cambiar la mentalidad de nuestros alumnos y sus respectivas familias. La condición de pobreza no significa que la meta sea egresar de cuarto medio; sino que, muy por el contrario, nuestros desafíos tienen que ser mayores y que hay alternativas de estudios. Por este motivo la Fundación implementó un plan de becas para todos los alumnos que quieran seguir avanzando en la vida y que la parte económica no sea un impedimento para hacerlo.

El 2013 cumplimos 25 años al servicio de la educación de los jóvenes más modestos de la comuna. Por lo tanto, tenemos nuevos desafíos. Estamos estudiando la creación de nuevas especialidades, de tal modo que nuestros jóvenes tengan más alternativas de estudio.

En la actualidad tenemos 550 familias que nos ayudan con la educación de un niño de Lo Barnechea, pero nuestra meta es llegar a 1000 socios; es decir, que cada niño que estudia en nuestro colegio tenga una familia que lo apadrine.
Nuestra invitación es que más empresas y familias se sumen a esta iniciativa y que hagan suyo el llamado del Evangelio; ya que tenemos la convicción de que la educación es la herramienta más eficiente para romper el círculo de la pobreza y porque en nuestra comuna tenemos todos los elementos para lograr entregar a nuestros jóvenes una “educación de calidad”.

Manuel Solano Sepúlveda
Gerente de la Fundación Alto las Condes
Sostenedor del Colegio